Cómo leer la etiqueta de un suplemento (y qué preguntarle a cualquier marca)
Un suplemento se compra por lo que dice el frente del frasco, pero lo que trae está atrás, en la tabla de información nutricional. Estas son las cinco cosas que revisamos nosotros antes de vender cualquier producto, y las mismas que te sugerimos revisar antes de comprarlo, aquí o en cualquier otra marca.
1. Cantidad por ingrediente, no peso de la mezcla
«Fórmula 1.500 mg» no dice nada si dentro hay seis ingredientes. Busca el número al lado de cada uno. Cuando una etiqueta declara una «mezcla propietaria» con el peso total y la lista de ingredientes sin cantidades, no puedes saber cuánto hay del que te interesa, y la marca tampoco te lo va a decir. En nuestras fichas la tabla dice, por ejemplo, 800 mg de EPA y 400 mg de DHA, no «aceite de pescado 2.000 mg» a secas.
2. La porción real
Los mg se declaran por porción, y la porción puede ser una cápsula o tres. Divide: si la porción son dos cápsulas y el frasco trae 60, son 30 días, no 60. Nuestra Ashwagandha es una cápsula por porción (60 días); el Pomegranate son dos (30 días). Lo decimos en la ficha porque cambia cuánto te cuesta el mes.
3. La forma del ingrediente
El mismo nombre puede esconder cosas distintas: raíz en polvo o extracto en la ashwagandha, monohidrato u otras sales en la creatina, EPA y DHA declarados o solo «omega 3». La forma determina qué literatura aplica y cómo comparar con otra marca. Si la etiqueta no la dice, pregunta.
4. Los otros ingredientes
La cápsula puede ser vegetal (HPMC) o de gelatina; el polvo puede traer antiaglomerantes, colorantes, endulzantes o rellenos. No son necesariamente malos, pero conviene saberlo: por ejemplo, nuestro Omega 3 va en cápsula de gelatina (no es vegano) y nuestra creatina no trae ningún otro ingrediente.
5. Las leyendas obligatorias
En Chile, el Reglamento Sanitario de los Alimentos (Decreto Supremo 977/96) regula los suplementos alimentarios y los alimentos para deportistas. Dos consecuencias prácticas al leer una etiqueta o una página web:
- La etiqueta debe decir «Suplemento alimentario» (o «Alimento para deportistas»), con la advertencia de que no es recomendable para menores de 8 años, embarazadas y nodrizas salvo indicación profesional, y que no reemplaza a una alimentación balanceada. Si falta, el producto no cumple.
- La publicidad de alimentos no puede atribuirles propiedades terapéuticas: ningún suplemento «cura», «trata» ni «previene» enfermedades. Si una página lo promete, ya sabes cuánto le importa la norma.
Cinco preguntas para cualquier marca
Son las que usamos nosotros, y aplican también a Inner Health:
- ¿Cuánto trae de cada ingrediente, por porción?
- ¿Cuántas cápsulas son una porción y cuántos días dura el frasco?
- ¿En qué forma viene el ingrediente principal?
- ¿Qué otros ingredientes trae, incluida la cápsula?
- ¿Me pueden mostrar la foto de la tabla nutricional antes de comprar?
Si otra marca responde mejor estas cinco preguntas, cómprale a ella. Lo importante es que sepas qué estás tomando. Nosotros publicamos la foto de la etiqueta en cada ficha y escribimos para quién no es cada producto; si te queda una duda, las preguntas frecuentes y el WhatsApp están para eso.
Referencias
- Ministerio de Salud de Chile. Decreto Supremo 977/96, Reglamento Sanitario de los Alimentos: artículos sobre publicidad de alimentos y sobre suplementos alimentarios y alimentos para deportistas.
- Guía de ashwagandha y creatina después de los 40, en este mismo blog.